Moda para el Miami Boat Show – Por Lady Cogollos.

Anoche no dormí.
Otra vez.

Whisky con agua (excepción, soy bailarina, el cuerpo se cuida… pero hoy toca doble 🤣🤣🤣).

Abogada al teléfono, querellas en standby, y yo mirando por la ventana del hotel en South Beach, viendo cómo los primeros yates ya empiezan a atracar en los muelles. El Miami International Boat Show no empieza oficialmente hasta el 11 de febrero, pero aquí ya huele a lujo náutico: Pride Park preparándose, Miami Beach Convention Center con sus pabellones listos, Collins Avenue y IGY Yacht Haven Grande Miami recibiendo los primeros barcos de 30 a 125 pies.

Miles de asistentes vendrán, pero yo ya estoy. Organizando. Deslizándome. Imponiendo.

Porque si hay más de 1.000 embarcaciones premium, marcas de élite, accesorios marinos y zonas de experiencia social con gastronomía y entretenimiento, lo mínimo es que Lady Cogollos llegue antes y les enseñe cómo se hace.

No voy a ver yates.
Voy a que los yates me vean a mí. 🤣

Y lástima que él no me acompañe esta vez… la próxima sí lo hará.

Outfit para el pre-show (porque la preparación es el 80 % del éxito, y el otro 20 % es brilli-brilli):

Vestido corto naranja fuego con lentejuelas que imitan escamas marinas (para reflejar el agua y los neones de Ocean Drive, y para que alguna envidia brille más que mis lentejuelas).
Escote asimétrico (porque simetría es para los barcos normales, y yo nunca soy simétrica con la realidad).
Tacones plataforma con suela antideslizante (deslizo por cubierta sin resbalar, nunca bajo el nivel… ni para que alguien me alcance).
Guantes cortos negro (intocables, como mi agenda).
Brazalete dorado heredado de la abuela (pesa más que un tender y brilla más que cualquier faro… y más que ciertas miradas que se quedan en la orilla).

Pedagogía náutica exclusiva (porque no vengo a navegar, vengo a enseñar):

No camines por el puerto, deslízate por la cubierta.
Si un dueño de yate te mira, sonríe y di:
“Tranquilo, no vengo a comprar tu barco… vengo a que tu barco me mire a mí” 🤣.

Si alguien pregunta por tu look, responde:
“No es casual chic, es imposición chic. Y tú todavía estás en casual… mirando de lejos porque de cerca no aguantas”.

Accesorios obligatorios: gafas de sol oversized (para que no sepan si miras o juzgas), bolso estructurado con cadena dorada (para llevar querellas y brillo al mismo tiempo), y un perfume que huela a mar y victoria (porque algunas huelen a envidia y se quedan en el muelle).

Pedagogía extra para las que siempre miran:

No todo lo que brilla se persigue.
A veces, ganar es simplemente deslizarse sin mirar atrás.
Y si duele ver que alguien va en paz mientras tú giras… no es mi problema. Es tu ansiedad.

Y los yates siguen llegando… pero yo ya estoy aquí.

El Boat Show es del 11 al 15 de febrero, pero yo ya estoy organizando, esperando, deslizándome entre los primeros yates que llegan, entre Pride Park y Sailor’s Cove, entre la élite náutica que aún no sabe que necesita mi disco.

Porque si el mundo me dedica temazos, lo mínimo es grabarlos en un yate.
Y si hay que imponer, que sea con naranja que refleje el océano y tacones que hagan eco en alta mar.

Próximamente: más del disco, más de Miami, más de mí.

¿Quién se apunta a la cubierta? Enviad propuestas por MD al @diarioasdf o @Lady_Cogollos_.
Yo respondo… cuando termine de conquistar el puerto 🤣.

Mientras Lady Cogollos conquista Miami, el resto que siga en su rotonda.
Yo sigo deslizándome.
Con estilo.
Con brilli-brilli.
Y con un poco más de whisky, que hoy sí toca excepción 🤣🤣.

Si te sientes aludida… revísate.
O mejor: mírate desde un yate.

Lady Cogollos / Lady Querellas
Columnista en Diario ASDF
Pedagogía legal, estética y moral.
Bailarina. No bebo (salvo excepciones).
No insulto: describo.
Si te das por aludida, revísate.

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~ Atribuida a un anónimo lector del Diario ASDF, siglo XIV.

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