El mítico grupo adapta la letra a los sonidos, vibraciones y sensaciones existenciales que provoca el transporte ferroviario moderno, sustituyendo el optimismo original por una mezcla de onomatopeyas, ansiedad y resignación colectiva.
Madrid.—
El grupo musical El Consorcio, referente indiscutible de la música melódica española y patrimonio emocional de varias generaciones que aún guardan discos en carpetas de cartón, ha anunciado esta semana la reversión oficial de la canción “El chacachá del tren”, adaptándola a lo que sus integrantes definen como “la experiencia real, honesta y sin filtros de viajar en tren en la España contemporánea”.
La principal novedad se encuentra en el estribillo, que abandona el clásico y reconocible “el chacachá del tren” para convertirse en una descripción sonora mucho más ajustada a la realidad acústica del ferrocarril moderno. A partir de ahora, el tema corea sin complejos:
“El clotoclaclaclachirriiiiiiibombomblmshhhhhhclac del tren”
Una frase que, según el grupo, no ha sido improvisada, sino minuciosamente transcrita tras varias grabaciones de campo realizadas en vagones de Cercanías, AVE y trenes regionales detenidos inexplicablemente entre dos estaciones.
De “qué gusto da viajar” a “experiencia cercana a la muerte”
La revisión no se limita al plano fonético. El Consorcio ha decidido también actualizar el mensaje vital de la canción, sustituyendo el optimismo ferroviario de los años setenta por una mirada más acorde con el estado emocional del viajero medio en 2026.
Donde antes se cantaba:
“Qué gusto da viajar cuando se va en express”
ahora se escucha con solemnidad y una leve vibración en la voz:
“Qué experiencia cercana a la muerte da viajar cuando se va en un tren de alta velocidad”
Según fuentes cercanas a la banda, esta modificación fue aprobada por unanimidad tras un viaje Madrid-Barcelona en el que el tren alcanzó los 310 km/h mientras la megafonía informaba, con absoluta calma, de que “no funcionaban los baños del coche seis”.
El estribillo se adapta según el tipo de tren
Lejos de conformarse con una única versión, El Consorcio ha optado por variar el estribillo según el tipo de servicio ferroviario, en lo que ya se considera el primer intento de música melódica modular por tramos de vía.
En algunas repeticiones del tema, especialmente en la parte final, el grupo entona:
“Qué sensación de inmovilidad da viajar en cercanías”
Una frase que, según los autores, no es metafórica, sino una constatación empírica basada en trayectos donde el tren permanece detenido el tiempo suficiente como para que los pasajeros desarrollen vínculos emocionales con el andén visible a lo lejos.
Un proceso creativo basado en retrasos reales
El Consorcio ha explicado que la nueva versión de la canción no nace de una voluntad rupturista, sino de una necesidad artística derivada de la observación directa. Para documentarse, los miembros del grupo realizaron durante meses distintos trayectos ferroviarios sin privilegios, sin coche reservado y, en algunos casos, sin asiento.
Durante ese proceso, recopilaron sonidos, sensaciones y estados de ánimo que acabarían integrándose en la letra. El famoso “chirriiiiii” del nuevo estribillo, por ejemplo, procede del momento exacto en el que un tren frena a la entrada de Atocha mientras nadie sabe por qué.
El “bombomblmshhhhhh” corresponde, según la banda, a la mezcla de aire acondicionado defectuoso, cierre de puertas automático y suspiro colectivo del pasaje.
Expertos celebran la veracidad sonora del nuevo tema
Diversos expertos en transporte, musicología y resignación cotidiana han valorado positivamente la iniciativa. Para el catedrático en Movilidad Emocional Aplicada de la Universidad Autónoma, la canción “consigue algo que ninguna campaña institucional ha logrado: describir con precisión cómo suena y se siente un tren desde dentro”.
En su opinión, el nuevo estribillo funciona casi como un documento histórico. “Dentro de cien años, alguien escuchará este tema y entenderá perfectamente cómo era viajar en tren sin necesidad de archivos ni estadísticas”, afirma.
Reacciones del público: entre la nostalgia y el reconocimiento
Las primeras reacciones del público no se han hecho esperar. En conciertos recientes, parte de la audiencia ha mostrado cierta confusión inicial al no reconocer el estribillo clásico, pero esa sensación ha dado paso rápidamente a un aplauso resignado, especialmente cuando llega el verso sobre la experiencia cercana a la muerte en alta velocidad.
Muchos asistentes han asegurado sentirse profundamente representados, especialmente los usuarios habituales de Cercanías, que afirman que la frase “qué sensación de inmovilidad da viajar” debería reproducirse automáticamente por megafonía cada vez que el tren se detiene sin explicación.
Renfe evita valorar la letra pero reconoce “cierta familiaridad”
Preguntada por esta nueva versión, Renfe ha declinado hacer una valoración artística, aunque fuentes internas admiten que la canción “resulta inquietantemente reconocible”.
Un portavoz ha señalado que la empresa respeta la libertad creativa, aunque ha matizado que los sonidos descritos en el estribillo no representan a toda la red ferroviaria, sino solo a la mayor parte de ella.
Un videoclip grabado íntegramente en trayectos reales
El lanzamiento de la canción irá acompañado de un videoclip grabado íntegramente en trenes en funcionamiento. En él se puede ver a los miembros de El Consorcio cantando con serenidad mientras el paisaje pasa a gran velocidad o, en algunos planos, no pasa en absoluto.
El vídeo incluye planos largos de pasajeros mirando el móvil sin cobertura, pantallas informativas congeladas y un reloj que avanza más rápido que el tren.
El Consorcio, fiel a su tiempo
Con esta revisión, El Consorcio demuestra que sigue siendo un grupo atento a su época. Si en su día cantaron al tren como símbolo de progreso y placer, ahora lo hacen como experiencia sensorial total, donde conviven ruido, velocidad, miedo controlado y una profunda aceptación del destino.
La canción no pierde su carácter melódico, pero gana en realismo, convirtiéndose en lo que muchos ya definen como el himno no oficial del viajero ferroviario contemporáneo.
Porque si algo deja claro esta nueva versión es que el tren sigue avanzando…
aunque a veces solo lo haga en la letra.
