El gobierno confirma que la mayoría de las desgracias actuales provienen del fantasma de Franco por haberlo movido de su tumba
Madrid, 27 de enero de 2026 – El Ministerio de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática ha emitido este mediodía un comunicado oficial en el que atribuye de manera directa y sin ambages la mayor parte de las crisis que afectan actualmente a España al traslado de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos al cementerio de Mingorrubio en El Pardo, ocurrido en octubre de 2019. Según el informe presentado hoy, el espíritu del dictador, “desalojado de su lugar de reposo histórico”, habría entrado en una fase de “actividad espectral sostenida” que explica fenómenos tan dispares como la inflación persistente, las inundaciones recurrentes, el descenso de la natalidad y la derrota de la selección española en la Eurocopa de 2024.
El documento, titulado “Informe Preliminar sobre Manifestaciones Paranormales de Carácter Histórico-Político y su Incidencia en la Coyuntura Actual”, consta de 487 páginas y ha sido elaborado durante los últimos dieciséis meses por un equipo interdisciplinar integrado por funcionarios del Ministerio, catedráticos de Antropología Simbólica de la Universidad Complutense, dos médiums titulados por la Real Academia de Ciencias Esotéricas y un teniente coronel retirado del Ejército del Aire especializado en fenómenos anómalos no identificados.
La entrada principal del informe es contundente: “La exhumación y posterior reinhumación del generalísimo Franco en un espacio de menor rango simbólico y menor afluencia de visitantes ha generado un desequilibrio energético-histórico de primer orden, cuyo principal efecto observable es la concentración de infortunios estructurales sobre la población española desde finales de 2019 hasta la fecha”.
Fuentes del Gobierno consultadas por este diario aseguran que el presidente del Ejecutivo, tras recibir el informe completo en mano el pasado viernes, habría pronunciado una frase que ya circula en los pasillos de La Moncloa: “Nos equivocamos de enemigo. El problema nunca fue el pasado, sino lo que el pasado hace cuando lo sacas de su sitio”.
Contexto histórico y desencadenante del fenómeno
El traslado de los restos se produjo el 24 de octubre de 2019 bajo fuertes medidas de seguridad y en medio de una gran controversia política y social. Lo que en su momento se presentó como un acto de reparación democrática y cierre de heridas parece haber sido, según el nuevo paradigma oficial, el equivalente metafísico a abrir una compuerta de contención espiritual sin haber previsto un plan de evacuación para el alma del difunto.
Diversos testimonios recabados por el equipo investigador apuntan a que, desde la noche del 23 al 24 de octubre de 2019, comenzaron a registrarse en el Valle de los Caídos “alteraciones térmicas inexplicables, corrientes de aire frío sin origen físico y un olor persistente a naftalina y betún militar que no se ha disipado en más de seis años”. Estos indicios, inicialmente descartados como anécdotas, han sido ahora reinterpretados como las primeras señales de que el espíritu de Franco “no aceptó de buen grado el cambio de domicilio”.
Reacciones institucionales y declaración de emergencia espectral
Tras la lectura del informe en el Consejo de Ministros extraordinario de esta mañana, la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, compareció ante los medios para anunciar una batería de medidas urgentes:
“Vamos a declarar el nivel 3 de alerta espectral en todo el territorio nacional. Esto implica la creación de una Comisión Interministerial de Contención de Efluvios Históricos, la instalación de detectores de presencias residuales en edificios públicos clave y la dotación de un fondo de 1.200 millones de euros para 2026-2030 destinado a ‘reparaciones espirituales y materiales derivadas de la perturbación post-exhumación’”.
Por su parte, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha comparecido esta tarde para confirmar que se está estudiando la posibilidad de “devolver simbólicamente el cuerpo al Valle de los Caídos durante un período transitorio de seis meses” con el fin de “calmar las energías desatadas”. Fuentes cercanas al ministro aseguran que la frase que más se repitió en la reunión fue: “Si el fantasma quiere volver a su mausoleo, igual hay que dejarle dormir la siesta eterna donde él prefiera”.
Declaraciones de expertos y testigos
El catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad de Salamanca, don Gregorio Salazar y Mendívil, uno de los firmantes del informe, declaró a este diario:
“Estamos ante un caso clásico de irritación post-mortem por desplazamiento inadecuado. El generalísimo Franco fue enterrado en 1975 con todos los honores y en un lugar que él mismo había diseñado como panteón nacional. Sacarlo de allí equivale, en términos metafísicos, a desalojar a alguien de su casa de toda la vida para meterlo en un piso de protección oficial en zona periférica. La reacción era previsible”.
Por su parte, sor Inmaculada de la Cruz, monja de clausura y médium reconocida por la Iglesia católica española, aseguró haber mantenido “contacto telepático indirecto” con el espíritu del dictador el pasado 18 de diciembre:
“Me transmitió una gran irritación. Decía cosas como ‘¿Dónde está mi cruz de 150 metros?’, ‘¿Por qué hay tanta humedad en esta tumba nueva?’ y ‘Esto lo van a pagar caro con subidas de la luz’. Creo que está sinceramente enfadado”.
Un ciudadano anónimo de Hellín (Albacete), que asegura haber visto “una figura uniformada con boina ladeada” paseando por el polígono industrial a las tres de la madrugada el día que se aprobó la subida del IVA cultural, declaró:
“Yo lo vi clarito. Iba hablando solo, como muy mosqueado. Luego se metió en una farola y desapareció. Al día siguiente me subió el alquiler un 18 %. No creo que sea casualidad”.
Análisis de impacto: ¿Un antes y un después en la historia contemporánea?
Expertos consultados por el Diario ASDF coinciden en que nos encontramos ante uno de los episodios más graves de interferencia espectral en la política de un país democrático desde la maldición de Tutankamón en los años veinte del siglo pasado.
El doctor en Parapsicología Aplicada por la Universidad de Edimburgo (sede virtual), Carlos María Echevarría, explica:
“Cuando un líder histórico de la magnitud de Franco permanece enterrado durante más de cuatro décadas en un lugar de enorme carga simbólica, se genera una especie de campo de contención áurica. Al romper esa contención, el residuo energético se dispersa y busca canales de manifestación en el plano material. Estamos viendo exactamente eso: sequías prolongadas, apagones selectivos, derrotas deportivas nacionales y un aumento estadísticamente significativo de quejas en las oficinas de atención al ciudadano”.
Otros analistas van más lejos y comparan la situación actual con momentos clave de la humanidad: la caída del Imperio Romano tras profanar tumbas etruscas, el hundimiento del Titanic tras ignorar advertencias de marineros sobre “presencias en el Atlántico Norte” o incluso la Gran Depresión de 1929, que algunos investigadores esotéricos ya relacionan con el enfado del espíritu de un banquero austriaco mal enterrado en 1913.
Consecuencias a medio y largo plazo
El Gobierno ha anunciado que, además de las medidas ya mencionadas, se pondrá en marcha un “Plan Nacional de Pacificación de Entidades Históricas Descontentas” que incluirá:
- Auditorías de todas las tumbas de relevancia nacional construidas entre 1939 y 1975.
- Protocolos de “diálogo espectral” con los restos de otras figuras controvertidas.
- Subvenciones a parapsicólogos para que instalen “sellos de contención áurica” en ayuntamientos y hospitales.
- Una campaña institucional con el lema “Respeta donde duermen los que ya mandaron”.
Fuentes cercanas al Ejecutivo no descartan que, de no remitir los fenómenos en los próximos meses, se contemple la opción más drástica: “volver a poner todo como estaba en 2019, con boina y cruz incluidas”.
Mientras tanto, en las calles, la pregunta que muchos ciudadanos se hacen en voz baja es la misma: ¿Y si el fantasma tiene razón? ¿Y si, efectivamente, todo empezó a torcerse aquella mañana de octubre cuando una grúa levantó lo que llevaba casi medio siglo quieto?
El Diario ASDF seguirá informando puntualmente de cualquier nueva manifestación, sea meteorológica, económica o simplemente inexplicable.
