Madrid, 17 de febrero de 2026 – El Diario ASDF publica hoy una entrevista en profundidad con uno de los perfiles más influyentes y controvertidos de la red social X, responsable durante años de inundar debates públicos con cientos de enlaces a papers académicos. Por motivos de seguridad digital y para evitar posibles represalias en entornos polarizados, el nombre de usuario original y cualquier dato identificativo han sido censurados en esta publicación. Nos referiremos al entrevistado únicamente como @UsuarioProtegido_X.
La conversación, mantenida por escrito durante varias sesiones y verificada exhaustivamente por nuestro equipo, revela con un detalle inédito cómo se construyó una reputación de “experto abrumador” mediante la saturación deliberada con referencias científicas de escasa o nula pertinencia. Este testimonio representa, según analistas consultados, el caso más documentado hasta la fecha de lo que la comunidad académica ya denomina “citation dumping sistemático”.
Entradilla: la confesión que obliga a replantear la confianza en los debates en línea
@UsuarioProtegido_X admite sin ambages que su estrategia nunca buscó demostrar verdades científicas, sino generar fatiga argumental en sus interlocutores. “La victoria no estaba en tener razón”, explica textualmente, “estaba en hacer que la otra persona cerrara la pestaña antes de terminar de leer la décima referencia”. La relevancia de esta revelación radica en que perfiles con dinámicas similares acumulan millones de interacciones anuales en temas de máxima sensibilidad social: salud pública, políticas económicas, educación y cambio climático.
Desarrollo cronológico: cómo nació y se perfeccionó la técnica
@UsuarioProtegido_X comenzó a aplicar la táctica de forma intensiva a principios de 2021. Inicialmente respondía con dos o tres enlaces. Pronto descubrió que la multiplicación exponencial de referencias generaba un efecto disuasorio mucho mayor.
En su periodo de mayor actividad —entre abril de 2022 y noviembre de 2024— llegó a publicar más de 18.000 enlaces a documentos académicos, según un rastreo retrospectivo realizado con herramientas de análisis de X. De ellos, el propio entrevistado estima que menos del 13 % guardaban una relación directa y demostrable con el tema discutido.
Pregunta (ASDF): ¿Cómo seleccionaba exactamente los papers que iba a compartir?
@UsuarioProtegido_X: Usaba siempre la misma secuencia.
- Búsqueda en Google Scholar con términos muy amplios.
- Orden descendente por citas (para que pareciera más “consagrado”).
- Prioridad absoluta a títulos que incluyeran “correlación”, “efecto significativo”, “revisión sistemática” o “meta-regresión”.
- Preferencia por PDFs de más de 12 páginas y con al menos tres gráficos o tablas.
- Nunca leía el contenido completo. Solo comprobaba que el resumen tuviera alguna palabra que pudiera estirarse para encajar en el debate.
Pregunta: ¿Era consciente de que muchos de esos estudios eran irrelevantes o incluso contradictorios con su posición?
@UsuarioProtegido_X: Totalmente consciente. Una vez defendí la reducción de impuestos a los combustibles fósiles enlazando un estudio de 1998 sobre algas marinas y su capacidad para absorber CO₂ en condiciones de laboratorio. Otro sobre ratones hipertensos alimentados con dieta alta en sodio. Y un tercero de 1992 sobre correlación entre consumo de café y longevidad en monjas jubiladas de Minnesota. Ninguno tenía la más mínima conexión causal con política fiscal actual. Pero juntos sumaban 87 páginas. El otro usuario dejó de responder al tercer día.
Pregunta: ¿Qué hacía cuando alguien desmontaba uno de los enlaces?
@UsuarioProtegido_X: La regla de oro: nunca defender un solo paper. Simplemente lanzaba otros doce nuevos. La sobrecarga impedía que nadie pudiera verificarlos todos. Al final la discusión moría por agotamiento cognitivo, no por argumentos.
Reacciones institucionales ante la publicación de la entrevista
La Comisión Europea para la Protección de la Conversación Pública Digital (CEPCPD), organismo creado en 2024 tras la aprobación del Reglamento de Soberanía Informativa 2023/214, emitió un comunicado oficial en el que califica el testimonio como “una amenaza estructural de primer orden contra la epistemología colectiva”.
El Consejo General de Colegios de Psicología de España alertó de que la exposición prolongada a este tipo de tácticas puede inducir “síndrome de desconfianza epistémica crónica”, un cuadro que ya afecta, según sus estimaciones internas, a cerca del 19 % de los usuarios activos diarios en plataformas de microblogging en español.
Por su parte, la Red Iberoamericana de Observatorios de Integridad Científica (RIOIC) —con sede en Bogotá y delegaciones en 14 países— anunció que incorporará el caso @UsuarioProtegido_X como ejemplo de estudio de referencia en su próximo informe anual sobre “distorsiones de la evidencia en entornos no académicos”.
Declaraciones clave extraídas de la entrevista
- “Mi meta nunca fue ganar con hechos. Era ganar por deserción del adversario.”
- “Un hilo con 28 enlaces parece una biblioteca. Un hilo con tres enlaces parece una opinión.”
- “He usado papers sobre nematodos para hablar de reforma laboral. Nadie se fija en el abstract si hay volumen suficiente.”
- “Cuando alguien me decía ‘esto es irrelevante’, yo interpretaba que necesitaba más contexto. Así que le daba más contexto: otros 15 PDFs.”
- “Si algún día alguien lee realmente todos los enlaces que he compartido en un año, merecerá un doctorado honoris causa.”
Análisis: el fin de la discusión racional tal como la conocíamos
Expertos en comunicación digital consultados por ASDF coinciden en señalar que el fenómeno descrito por @UsuarioProtegido_X representa un salto cualitativo en las técnicas de dominación discursiva en línea. Mientras que las campañas de desinformación tradicionales se basaban en mentiras directas, esta nueva modalidad opera mediante verdad aparente en cantidades industriales.
Comparado con hitos como la controversia Wakefield de 1998, la crisis de replicación en ciencias sociales de 2011-2015 o la inundación de bulos durante la pandemia de 2020, el citation dumping resulta aún más peligroso porque no niega la ciencia: la sepulta bajo su propio peso. Diversos estudios preliminares —publicados en revistas de alto impacto— sugieren que la mera percepción de “demasiada evidencia” reduce en un 37 % la disposición de los usuarios a seguir participando en debates complejos.
Si esta práctica se generaliza, advierten fuentes del Instituto Max Planck para el Estudio de la Comunicación Humana, podríamos asistir al colapso definitivo de la esfera pública racional tal como la teorizó Habermas en los años 60. En su lugar emergería un nuevo modelo: la victoria por asfixia documental.
Cierre: una sombra que se extiende sobre el futuro digital
@UsuarioProtegido_X permanece activo en la plataforma bajo el mismo pseudónimo censurado en este artículo. En las últimas 72 horas ha intervenido en 42 hilos diferentes, dejando un promedio de 11,3 referencias bibliográficas por participación. Ninguna de las respuestas recibidas ha logrado que retire o matice un solo enlace.
Queda planteada una cuestión de dimensiones históricas: ¿cuántos “expertos” que hemos visto ganar debates en los últimos años lo hicieron realmente por la solidez de sus argumentos y cuántos simplemente por la cantidad abrumadora de pestañas que obligaron a abrir a sus oponentes?
Y una segunda, aún más inquietante: si la cantidad sustituye a la calidad como criterio de verdad, ¿qué nos queda realmente para distinguir el conocimiento del ruido?
La respuesta, por ahora, permanece sepultada bajo cientos de miles de enlaces que nadie ha leído por completo.
