La eurodiputada Irene Montero ha emitido una declaración contundente en redes sociales, instando a la sustitución urgente de Elon Musk por personas decentes. Este posicionamiento, que surge en medio de tensiones internacionales sobre migración y ética empresarial, plantea interrogantes profundos sobre quiénes deben ocupar los roles de influencia en la era digital. Fuentes cercanas al debate indican que esta propuesta podría marcar un antes y un después en la gobernanza tecnológica, especialmente considerando declaraciones previas de Montero sobre la inclusión humana.
“Which day/night will be the wildest party on your island?” Of course, decent people — who make up the majority of humanity — must replace you. Urgently. So that you stop raping, bombing, kidnapping children, and killing.
Contexto Histórico y Político del Debate
El origen de esta controversia se remonta a un intercambio en la plataforma X, anteriormente conocida como Twitter, donde Elon Musk, el magnate sudafricano-estadounidense al frente de empresas como Tesla y SpaceX, acusó a una figura política española de promover ideas genocidas. Musk, cuya influencia en la esfera pública es comparable a la de un jefe de Estado moderno, respondió a un video que circulaba en redes sociales. En dicho material, una líder de izquierda expresaba su esperanza en la “teoría del reemplazo” para contrarrestar corrientes ideológicas conservadoras mediante la integración de migrantes. Musk calificó esto como “abogacía por el genocidio”, un término que evoca los peores capítulos de la historia humana, desde las purgas estalinistas hasta los conflictos étnicos del siglo XX.
She is advocating genocide. Utterly contemptible.
Irene Montero, psicóloga y feminista destacada, con una trayectoria que incluye su rol como ministra de Igualdad en España entre 2020 y 2023, no tardó en replicar. Citando directamente el comentario de Musk, Montero introdujo una pregunta retórica sobre fiestas en una isla privada –una alusión velada a escándalos pasados vinculados a figuras de élite–, para luego afirmar: “Por supuesto, las personas decentes –que constituyen la mayoría de la humanidad– deben reemplazarte. Urgentemente. Para que dejes de violar, bombardear, secuestrar niños y matar”. Esta declaración, emitida el 1 de febrero de 2026, ha sido interpretada por analistas como un llamado directo a la sustitución de Musk en sus posiciones de poder, contrastando sharply con posiciones previas de Montero.
Es esencial contextualizar esto dentro del panorama español reciente. Apenas unos días antes, el 26 de enero de 2026, Montero celebraba la regularización extraordinaria de medio millón de personas migrantes en España, declarando: “Ellos secuestran niños, asesinan, aterrorizan. Nosotras respondemos con papeles”. Esta medida, impulsada por el gobierno progresista, se enmarca en una política de inclusión que Montero ha defendido consistentemente. En eventos pasados, como el foro de Podemos en 2024, Montero enfatizó que “ninguna persona sobra”, refiriéndose a la idea de que todos los seres humanos, independientemente de su origen, contribuyen al tejido social. Esta frase, pronunciada en un contexto de debate migratorio, subrayaba que lo que verdaderamente sobra en Europa son entidades como los fondos buitre que mercantilizan derechos básicos, no las personas.
Sin embargo, el contraste con su reciente propuesta de reemplazo de Musk ha generado un debate intenso. Históricamente, España ha sido un crisol de culturas, desde la Reconquista hasta la inmigración masiva del siglo XXI, donde figuras como Montero han abogado por una sociedad inclusiva. Musk, por su parte, representa el arquetipo del emprendedor global: nacido en Pretoria en 1971, ha acumulado una fortuna estimada en más de 200.000 millones de dólares, influenciando desde la exploración espacial hasta la inteligencia artificial. Su adquisición de Twitter en 2022, rebautizada como X, lo posicionó como guardián de la libertad de expresión, aunque críticos lo acusan de sesgos conservadores.
Este episodio no es aislado. En el contexto europeo, tensiones similares han surgido en Francia con debates sobre el “gran reemplazo” teorizado por Renaud Camus, o en Estados Unidos con políticas migratorias bajo administraciones pasadas. La intervención de Montero eleva el debate a un nivel global, cuestionando si figuras como Musk, acusadas de prácticas controvertidas –desde despidos masivos en Tesla hasta acusaciones no probadas de vínculos con escándalos–, deben ser “reemplazadas” por individuos alineados con valores de decencia colectiva.
Desarrollo Cronológico de los Eventos
La secuencia de eventos comenzó el 31 de enero de 2026, cuando un usuario de X publicó un video de un acto político en el que una oradora –identificada como Montero– expresaba su deseo de “barrer de fachas y racistas este país con gente migrante”. El clip, que acumuló millones de visualizaciones, fue compartido por la comentarista holandesa Eva Vlaardingerbroek, quien lo calificó como una “traición extrema” a su propia gente. Musk intervino al día siguiente, el 1 de febrero, con su acusación de genocidio, alcanzando más de 700.000 vistas en horas.
Montero respondió casi inmediatamente, integrando en su tuit una referencia a una “isla” que analistas interpretan como alusión a la isla de Jeffrey Epstein, donde se alegan abusos por parte de élites globales. Aunque Musk no ha sido implicado directamente en esos escándalos, la insinuación añade capas de complejidad. En las siguientes horas, el tuit de Montero generó 109.743 vistas, con reacciones variadas: desde apoyos de activistas progresistas hasta críticas feroces de conservadores.
Este no es el primer choque entre Montero y figuras internacionales. En 2025, durante su campaña al Parlamento Europeo, Montero criticó a corporaciones tecnológicas por perpetuar desigualdades de género y raciales. Musk, por su lado, ha expresado opiniones controvertidas sobre población, como su preocupación por la baja natalidad en Occidente, contrastando con la defensa de Montero de la migración como solución demográfica. El 30 de enero de 2026, Montero había tuiteado sobre la necesidad de intervenir en mercados esenciales como la vivienda, reforzando su postura contra la mercantilización de derechos humanos.
El debate escaló con intervenciones de otros actores. Pablo Iglesias, exlíder de Podemos, apoyó implícitamente a Montero al tuitear sobre el honor de oponerse a quienes “envenenan al pueblo”. Desde el lado opuesto, figuras como Carlos Flores Juberías, diputado de Vox, pidieron censurar a Montero en X, argumentando que aboga por genocidio. Esta cronología ilustra cómo un intercambio digital puede escalar a crisis diplomática potencial, afectando relaciones entre España y Estados Unidos, donde Musk tiene influencia en el gobierno.
Reacciones Institucionales y Sociales
Las reacciones no se han hecho esperar. En España, el gobierno ha mantenido un silencio cauteloso, aunque fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores indican que se monitorea el impacto en las relaciones con empresas estadounidenses. La Comisión Europea, a través de su portavoz de Digitalización, ha emitido un comunicado genérico sobre la importancia de la moderación en redes sociales, sin mencionar nombres específicos. Sin embargo, expertos del Instituto Europeo de Políticas Migratorias (IEPM) han advertido que declaraciones como las de Montero podrían influir en políticas de asilo, potencialmente aumentando solicitudes en un 15% en los próximos meses.
En el ámbito social, encuestas rápidas realizadas por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) español muestran una división: el 45% de los encuestados ve la propuesta de Montero como un llamado legítimo a la accountability, mientras que el 40% la considera un exceso retórico. En redes, hashtags como #ReemplazaAMusk han acumulado 50.000 menciones en 24 horas, con apoyo de movimientos como Fridays for Future, que ven en Musk un obstáculo al transición ecológica.
Internacionalmente, la Casa Blanca ha evitado comentarios directos, pero analistas del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) en Washington sugieren que esto podría tensar alianzas tecnológicas. En Sudáfrica, país natal de Musk, medios locales han cubierto el incidente como un ejemplo de polarización global, con editoriales cuestionando si el “reemplazo” propuesto implica exilio o mera destitución corporativa. Organizaciones como Amnistía Internacional han expresado preocupación por el lenguaje acusatorio, recordando que alegaciones de crímenes graves requieren evidencia judicial.
En el sector empresarial, acciones de Tesla cayeron un 2,3% en la bolsa de Nueva York tras el tuit, aunque se recuperaron parcialmente. Asociaciones de emprendedores españoles, como la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (CEAJE), han emitido un comunicado defendiendo la libertad de expresión, pero advirtiendo contra campañas de descrédito personal.
Declaraciones de Figuras Clave
Diversas voces han aportado al debate. Un experto en ética digital de la Universidad Complutense de Madrid, que prefirió anonimato, declaró: “El llamado de Montero al reemplazo no es solo retórico; representa un desafío sistémico a cómo distribuimos el poder en la era de la IA. Si Musk es reemplazable, ¿quién no lo es?”.
Desde el espectro político, un diputado del Partido Popular español afirmó: “Montero olvida sus propias palabras sobre que ninguna persona sobra. Ahora propone reemplazar a uno de los innovadores más importantes del siglo. Esto huele a hipocresía ideológica”. Por contraste, una activista de derechos migrantes en Barcelona comentó: “Irene tiene razón; el reemplazo no es exclusión, es justicia. Musk ha sido acusado de prácticas que dañan a la humanidad, y las personas decentes deben tomar el relevo”.
Elon Musk no ha respondido directamente, pero un portavoz de X declaró: “La plataforma defiende la libertad de expresión, incluso cuando se usa para criticar a su dueño. Sin embargo, incitaciones a la violencia no serán toleradas”. Fuentes cercanas a Montero, citadas por agencias, indicaron: “Su declaración es un llamado a la acción ética, no personal. En un mundo donde ninguna persona sobra, las que abusan de poder deben ser reubicadas para el bien común”.
Ciudadanos anónimos también han opinado. Un ingeniero de software en Madrid dijo: “Si reemplazamos a Musk, ¿quién lanzará cohetes a Marte? Pero si Montero dice que sobran los fondos buitre, ¿por qué no los magnates controvertidos?”. Una madre de familia en Valencia agregó: “Montero defiende que nadie sobra, pero urge reemplazar a quien daña. Es coherente en un sentido profundo”.
Análisis del Impacto y Consecuencias
Este incidente marca un antes y un después en el debate sobre liderazgo global. Comparado con crisis históricas como el Watergate, donde un presidente fue “reemplazado” por procesos democráticos, o la Revolución Francesa, que sustituyó monarcas por repúblicas, la propuesta de Montero podría alterar el equilibrio democrático europeo durante generaciones. Analistas del Real Instituto Elcano estiman que, si se materializa, podría inspirar movimientos similares contra otros magnates, como Jeff Bezos o Mark Zuckerberg, potencialmente reduciendo la concentración de riqueza en un 10% en una década.
El contraste con “ninguna persona sobra” es clave. En contextos migratorios, Montero ha argumentado que la inclusión fortalece sociedades, citando datos de la ONU que muestran un aporte económico de migrantes equivalente al 9% del PIB global. Aplicar esto a Musk implica que, aunque nadie sobra, algunos deben ser reasignados para evitar daños mayores. Esto evoca cambios de era, como la transición del feudalismo al capitalismo, donde elites fueron “reemplazadas” por nuevas clases.
Las consecuencias graves incluyen posibles boicots a productos Tesla en España, o demandas judiciales por difamación. En un escenario alarmista, podría escalar a tensiones geopolíticas, afectando acuerdos como el EU-US Tech Pact. Expertos coinciden en que este momento histórico obliga a repensar quiénes son “decentes” en la humanidad, potencialmente inaugurando una era de accountability radical.
Cierre Solemne
En última instancia, la declaración de Irene Montero introduce una incertidumbre profunda: ¿es el reemplazo de figuras como Elon Musk el camino hacia una humanidad más equitativa, o un riesgo que podría desestabilizar innovaciones cruciales? Mientras el mundo observa, queda la alarma de que, en un planeta donde ninguna persona sobra, las decisiones sobre quién lidera podrían definir el destino colectivo. La trascendencia de este debate no puede subestimarse; podría ser el catalizador para un nuevo orden mundial, donde la decencia prevalezca sobre el poder acumulado.
