DIARIO ASDF — Edición Especial Anticorrupción en Diagrama
En España siempre hemos sabido que los días pueden ser largos, pero lo ocurrido en estas supuestas 24 horas ha elevado el concepto de “mañana complicada” a un nivel operativo que ni las mejores series de espionaje habían contemplado. Según un organigrama que ya circula como estampita institucional, estamos ante una sinfonía judicial en tres actos, con jueces, juzgados, rescates aéreos, flechas rojas señalando culpas, empresas que se licúan antes de tiempo y una maximización del caos que solo puede describirse como España siendo España.
El gráfico —esa obra de arte conceptual que mezcla colores pastel con estructuras judiciales— nos presenta una trama de presunta corrupción que reverbera entre la Audiencia Nacional, el Juzgado 2, el 6, el 9 y el 15 de Madrid, como si la justicia fuese un circuito turístico para escolares hiperactivos. En él, cada juzgado desempeña un papel específico en esta ópera bufa institucional donde, en lugar de música, lo que suena son marcos legales, investigaciones parciales y lazos rojos que unen nombres, empresas y supuestos intercambios de favores.
A continuación, el Diario ASDF se sumerge en la narrativa completa de este mapa judicial que pretende explicarlo todo pero que, en realidad, solo demuestra una cosa: si la corrupción tiene forma, es la de un gráfico con muchas cajas blancas y flechas demasiado seguras de sí mismas.
La Audiencia Nacional: el maestro de ceremonias del caos
En lo más alto del mapa se alza la Audiencia Nacional, convertida en el Dios olímpico que mira desde arriba cómo se pelean sus juzgados hermanos. De ella parecen colgar dos ramas: hacia la izquierda, el Juzgado 2, y hacia el centro, el Juzgado 6, como si la institución estuviera regando plantas y hubiera decidido etiquetar cada maceta según su nivel de humedad judicial.
El Juzgado 2 queda encargado de una de las frases más vagas, abiertas y emocionalmente sensibles del organigrama: “Financiación opaca del PSOE”. No se explican cifras, nombres, fechas ni mecanismos. Solo la frase, ahí colocada, como si el autor del diagrama hubiera dicho: “Bueno, aquí pon algo genérico por si acaso”.
Con eso ya basta para activar la imaginación colectiva.
Juzgado 6: contratos, contratos y otra vez contratos
Justo al lado, el Juzgado 6 parece haber preferido un enfoque más narrativo. Allí aparecen:
- Leire Díez —“Contrato público”
- J. Antxon —sin descripción, porque a veces el misterio vende más
- Vicente Fernández —“Ex SEPI”
Los tres nombres quedan unidos por flechas rojas que desembocan en Servinabar, que a su vez apunta hacia Santos Cerdán, que a su vez apunta hacia un texto que dice “19 registros”.
Aquí el lector tiene dos opciones:
- Interpretar que “19 registros” son registros policiales.
- O imaginar que Santos Cerdán tiene una colección de vinilos y que alguien decidió incluir el dato.
Para ser sinceros, cualquiera de las dos explicaciones podría encajar de forma natural en el ecosistema político español actual.
El Juzgado 9 de Madrid: donde todo es “Caso Cloaca”
El Juzgado 9 de Madrid, más teatral que el resto, ha decidido titular su apartado con el expresivo nombre de:
‘CASO CLOACA’
Así, sin filtros, sin metáforas, sin eufemismos. Un título que parece sacado de un thriller policiaco de sobremesa pero que seguramente hace referencia a algo menos cinematográfico y más administrativo.
Bajo el título aparecen Leire Díez (quien, por lo visto, participa en más tramas que un personaje de crossover televisivo) y Pérez Dolset, unidos por otra flecha roja que apunta, de nuevo, a Vicente Fernández, quien ya estaba en el Juzgado 6. Este hombre parece desplazarse entre juzgados con la misma facilidad con la que algunos funcionarios cambian trámites de ventanilla.
Finalmente, todo desemboca —cómo no— en Sumelzo S.A., una empresa señalada por las flechas rojas como si fuera el jefe final de un videojuego sobre subvenciones, rescates y conexiones políticas.
Juzgado 15 de Madrid: la odisea de Plus Ultra
Y llegamos al más vibrante de todos: el Juzgado 15 de Madrid, que alberga la pieza clave del organigrama: PLUS ULTRA, el pequeño gigante aéreo que recibió un rescate en 2020 por valor de 53 millones de euros.
El gráfico coloca este rescate en una gran caja naranja, como si fuera una notificación de móvil que dice: “¿Seguro que quieres transferir 53 millones?”.
Desde Plus Ultra parten otras cajas que mencionan:
- Blanqueo de capitales
- Lobby Venezuela
- Influencia Rodríguez Zapatero
Sin demasiadas explicaciones adicionales, lo cual aumenta la belleza surrealista del diagrama: a veces no hace falta contar el cuento entero, basta con dejar las palabras sueltas y que cada lector rellene los huecos según sus sospechas políticas.
Al final, todo vuelve a converger en Sumelzo S.A., la empresa que parece funcionar como el agujero negro del gráfico: todo va hacia ella y nadie está muy seguro de lo que ocurre dentro.
Para cerrar este capítulo, la infografía incluye una nota final:
Familia Sumelzo — Susana Sumelzo — Sec. Estado — Amiga de Sánchez
No sabemos si se trata de un linaje, un árbol genealógico, una red de favores o simplemente una lista aleatoria que alguien añadió al final para que la composición quedara más equilibrada visualmente. Sea como sea, su presencia añade un toque literario a la infografía.
Una conclusión inevitable: demasiadas flechas, poca claridad y un país que ya no se sorprende
El intento del gráfico por ordenar tres tramas judiciales distintas, un rescate aéreo, varias personalidades políticas, empresas, comités, supuestos lobbies internacionales y 19 registros ha producido una obra maestra de la estética burocrática.
Si un extraterrestre aterrizara en España y viera este mapa, pensaría que es:
- o bien un esquema de alcantarillado,
- o un flujo de trabajo de una empresa de catering,
- o un intento de explicar cómo funciona la política española en general.
Y no estaría del todo equivocado.
Porque, aunque el gráfico intente presentar la corrupción en 24 horas, lo cierto es que el lector acaba sintiendo que está viendo la corrupción en general: un mar de cajas, flechas y nombres que se repiten más que el chiste del cuñado en Navidad.
¿Qué significa esto para el ciudadano?
Según el estilo analítico del Diario ASDF, las lecciones del día son claras:
1. La corrupción se ha vuelto multiventanilla.
Ya no ocurre en un único sitio. Ahora es interdisciplinaria, transversal y compatible con varios juzgados simultáneos.
2. Las flechas rojas siempre apuntan hacia alguien importante.
El color rojo, históricamente asociado con el peligro, la izquierda, el error y las rebajas de enero, se utiliza como hilo conductor del gráfico, confirmando que nada bueno ocurre cuando en política empiezan a aparecer flechas rojas.
3. La burocracia española debería empezar a numerar personajes como si fueran Pokémon.
Entre tantos nombres repetidos y tramas cruzadas, sería útil que cada implicado tuviera un número identificativo, como “Leire Díez – Edición SEPI”, “Vicente Fernández – Forma Cloaca”, etc.
4. Todos los caminos conducen a Sumelzo S.A.
Al menos en este organigrama. Es como Roma, pero con más notificaciones judiciales.
El gran espectáculo continúa
En definitiva, el mapa presentado es una representación perfecta de la política española: compleja, dramática, circular e inevitablemente cómica. Por cada flecha que se dibuja surgen dos más, y por cada juzgado que aparece surge otro que quiere sumarse al ecosistema narrativo.
Lo único seguro es que este gráfico es solo el principio. Si de verdad se registraron 19 lugares, es probable que aparezcan 19 gráficos más: uno por registro, uno por cada maridaje empresarial, otro para diferenciar a las Leires de los Antxons y otro más para explicar qué significa exactamente “Lobby Venezuela” en esta historia.
El ciudadano español, ya entrenado en sagas judiciales más extensas que Juego de Tronos, solo puede esperar, palomitas en mano, a que la próxima temporada judicial traiga nuevos protagonistas, nuevos colores en las cajas y flechas más gruesas que apunten a lugares todavía más improbables.
Hasta entonces, el gráfico queda ahí, como advertencia, como arte conceptual y como recordatorio de que, en España, si la política no cabe en un Excel, no es política de verdad.
FIN DE LA NOTICIA – DIARIO ASDF
