El acuerdo incluiría comunicados crípticos, memes tácticos y reuniones clandestinas en bares con menú del día

Madrid. — La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha descubierto la existencia de un presunto pacto secreto entre la Fiscalía y el autodenominado Ejército Unga Unga, una organización de estructura difusa, jerarquía confusa y ortografía variable, cuyo objetivo principal sería la desestabilización sistemática del Gobierno mediante métodos poco claros pero intensamente comentados en Telegram.

Según fuentes cercanas a la investigación —y otras no tan cercanas pero con muchas ganas de hablar—, el acuerdo habría estado en vigor desde hace meses y contemplaría una colaboración “tácita pero entusiasta” entre ambas partes para generar un clima de caos controlado, indignación intermitente y titulares contradictorios, especialmente los lunes por la mañana.

La investigación se inició de manera casual, cuando un agente de la UCO, durante una inspección rutinaria de grupos de mensajería instantánea con nombres sospechosos, se topó con un canal titulado “Unga Unga Oficial (NO FISCALÍA)”. El nombre levantó sospechas de inmediato.

Un pacto “que no existe, pero funciona”

De acuerdo con el informe preliminar, al que ha tenido acceso el Diario ASDF porque estaba encima de una mesa sin vigilancia, el pacto no estaría firmado, ni sellado, ni reconocido oficialmente por nadie, pero todo el mundo actuaría como si existiera, que es la forma más sólida de acuerdo en la política española contemporánea.

El documento habla de una “colaboración espontánea organizada”, en la que la Fiscalía aportaría silencio estratégico, frases ambiguas y tiempos procesales creativos, mientras que el Ejército Unga Unga se encargaría de la difusión masiva de teorías, sospechas, capturas de pantalla mal recortadas y audios de voz grabados en el interior de un coche.

“Es una sinergia perfecta”, explica un agente que ha pedido anonimato, voz distorsionada y cambio de nombre. “Ellos generan ruido, otros no lo desmienten, y al final el Gobierno se pasa el día preguntándose qué está pasando exactamente. Eso desgasta”.

¿Quiénes son el Ejército Unga Unga?

El Ejército Unga Unga se define a sí mismo como un “movimiento ciudadano no alineado, transversal y con mucha disponibilidad horaria”. En la práctica, según la UCO, se trataría de una red descentralizada de individuos con acceso a internet, mucho tiempo libre y una férrea convicción de que algo muy grave está pasando, aunque no sepan exactamente qué.

No tienen sede, pero sí muchos administradores.
No tienen estatutos, pero sí normas internas contradictorias.
No tienen un líder, pero todos dicen conocer al verdadero líder, que curiosamente nunca habla.

El nombre “Unga Unga”, lejos de ser casual, respondería a una estrategia comunicativa basada en la simplificación extrema del mensaje, para hacerlo accesible “a todo el mundo, especialmente a quien no quiere leer más de dos frases seguidas”.

El papel de la Fiscalía: negar sin desmentir

Uno de los aspectos más delicados del informe es el supuesto papel de la Fiscalía, que según la UCO habría optado por una estrategia de presencia ausente: no confirmar nada, no negar del todo y dejar que el vacío lo rellenen otros.

“El silencio es un mensaje”, afirma el informe en una frase subrayada tres veces. “Y en este caso, el mensaje es: ‘interpretad lo que queráis’”.

Fuentes fiscales consultadas por este diario han respondido con un comunicado breve, conciso y perfectamente inútil, en el que aseguran que “la Fiscalía actúa siempre conforme a la legalidad vigente, al Estado de Derecho y a la luna menguante”, sin aclarar absolutamente nada más.

Reuniones secretas y pruebas inquietantes

La UCO asegura haber detectado patrones de coincidencia temporal entre decisiones judiciales inexplicables y picos de actividad del Ejército Unga Unga en redes sociales. Cada vez que algo no se entendía, ellos ya lo estaban explicando, mal pero rápido.

Además, se habrían producido reuniones informales en lugares estratégicos:
– bares de carretera,
– cafeterías de juzgados,
– y al menos un área de servicio con menú de cuchara.

En una de estas reuniones, según un testigo protegido, se habría pronunciado la frase clave que ahora figura en el sumario:
“Tú deja hacer, que nosotros ya calentamos el ambiente”.

La frase, considerada por los investigadores como “suficientemente ambigua como para ser gravísima”, ha sido incorporada como indicio principal.

El objetivo: cansar al Gobierno

El objetivo último del pacto no sería derrocar al Gobierno de manera directa, sino algo mucho más eficaz: agotarlo.

“Que no sepan si lo que leen es real, falso, exagerado o una mezcla de todo”, explica un analista consultado. “Que cada mañana empiecen el día diciendo ‘¿otra vez qué?’”.

El informe señala que la estrategia busca generar un estado de confusión permanente, en el que cualquier desmentido llegue tarde, cualquier aclaración suene sospechosa y cualquier explicación parezca una excusa.

Reacción del Gobierno: sorpresa moderada

Desde el Ejecutivo, la reacción ha sido de sorpresa contenida, el nivel habitual para este tipo de noticias. Un portavoz ha declarado que el Gobierno “respeta profundamente a las instituciones, incluso cuando no sabe muy bien qué están haciendo”, y ha añadido que “no nos consta ningún Ejército Unga Unga, aunque el nombre nos suena de algo”.

Fuentes internas reconocen, no obstante, que varios ministros habrían preguntado en privado si Unga Unga tiene rango militar, presupuesto o al menos uniforme, para saber cómo tomárselo.

La oposición pide explicaciones y palomitas

Los partidos de la oposición han reaccionado con rapidez, exigiendo explicaciones inmediatas, comisiones de investigación y, en algunos casos, más detalles porque la historia les parece “interesante”.

Un diputado aseguró ante los medios que “si esto es cierto, es gravísimo; y si no lo es, también, porque alguien lo ha pensado”. Otro reconoció que no sabía qué era el Ejército Unga Unga, pero que “suena a algo que debería preocupar”.

Próximos pasos de la investigación

La UCO continuará investigando el caso, aunque reconoce que no es fácil seguir el rastro de una organización que no existe del todo y de un pacto que nadie reconoce.

Entre las próximas diligencias se incluyen:

  • análisis de memes,
  • estudio semántico de audios reenviados 14 veces,
  • y la revisión exhaustiva de mensajes que empiezan por “no soy conspiranoico, pero…”.

Conclusión provisional

El informe concluye que, exista o no el pacto, el efecto ya se ha producido: ruido, confusión y una sensación generalizada de que algo pasa, aunque nadie sepa exactamente qué.

Y en política moderna, eso —según la UCO— ya es una forma de desestabilización.

Mientras tanto, el Ejército Unga Unga ha reaccionado negando cualquier vínculo con la Fiscalía, con el Gobierno, con la UCO y, en general, con la realidad, aunque ha aprovechado para anunciar que “pronto habrá novedades importantes”, sin especificar cuáles.

Desde el Diario ASDF seguiremos informando con el rigor que nos caracteriza:
poco, tarde y con absoluta seguridad de que mañana habrá algo aún más absurdo.

También le puede interesar

¿Tienes un rumor?

Mándalo directo a nuestra Papelera.
📩 ¡Envíalo aquí!
papelera@diario-asdf.com

La cosa esta de la semana

«En un mundo donde todos toman la vida demasiado en serio, el Diario ASDF nos recuerda que apretar fuerte los dientes es la mejor forma de mantener la cordura.»

~ Atribuida a un anónimo lector del Diario ASDF, siglo XIV.

Entradas Destacadas