Redacción Diario ASDF
A veces, cuando uno cree que lo ha visto todo en Internet, aparece alguien dispuesto a demostrarte
que no, que siempre se puede ir un poco más lejos. Eso fue exactamente lo que ocurrió tras la reciente
entrevista a Lady Cogollos publicada en este diario.
Según nos explicó después, al leernos detectó “graves carencias estructurales” en nuestra línea
editorial. Problemas serios. De fondo. Cosas que, en sus propias palabras, “no se arreglan con buena
voluntad, sino con cultura”. Concretamente, cultura musical y sentido estético.
Ante tal panorama, Lady Cogollos decidió dar un paso al frente.
Sin que nadie se lo pidiera, se ofreció voluntaria para corregirnos, educarnos y elevarnos, asegurando
que nuestro diario necesitaba urgentemente alguien con criterio, formación emocional y capacidad
económica suficiente como para permitirse decir la verdad sin miedo. Y, por si quedaba alguna duda,
dejó claro que ella reúne las tres cosas.
Según nos informó, posee los recursos necesarios para sostener esta labor pedagógica en el tiempo,
motivo por el cual ha decidido pagarnos ella a nosotros para poder enseñarnos cómo se hacen bien las
cosas. Una propuesta difícil de rechazar, sobre todo porque no nos dejó margen para hacerlo.
Así nace esta nueva colaboración.
A partir de esta semana, el Diario ASDF contará con dos nuevas secciones fijas, autoasignadas por Lady
Cogollos tras un exhaustivo análisis de nuestras deficiencias:
Una sección de cultura musical, donde nos instruirá en el verdadero significado de la música de cine de
barrio, las canciones que se envían como mensajes emocionales y la importancia de saber a quién
dedicar cada tema, aunque no sea correspondido.
Y una sección de moda y estilismo, dedicada a enseñarnos cómo vestir, movernos y presentarnos ante
el mundo sin dar vergüenza institucional, con especial atención a accesorios con linaje, feminidad bien
entendida y control corporal avanzado.
Lady Cogollos ha dejado claro que su objetivo no es gustar, sino educar. Y que si en el proceso alguien
se siente incómodo, aludido o directamente señalado, eso forma parte del aprendizaje.
Desde la redacción queremos agradecerle su generosidad, su paciencia y su firme convicción de que
estamos muy por debajo del nivel mínimo exigible. Cada semana, los lectores de ASDF podrán disfrutar
—o padecer— sus artículos, redactados con el único propósito de elevarnos culturalmente, aunque no
estemos preparados.
No sabemos cuánto durará esta colaboración. No sabemos qué consecuencias tendrá. Pero creemos
firmemente que ignorarla ya no es una opción.
Bienvenida, Lady Cogollos. El diario es suyo.
