La productora audiovisual Visión Futura Producciones, con sede en Madrid y reconocida por su trayectoria en series de alto impacto social y tecnológico, ha presentado una propuesta formal a la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, para que protagonice su próximo gran proyecto de ficción: una serie de ocho episodios titulada provisionalmente Cyborg Manifesto.

La oferta llega tras el visionado exhaustivo por parte del equipo creativo de una fotografía reciente de Belarra durante una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, capturada el pasado 27 de enero de 2026. En la imagen, la política aparece de perfil, con gesto firme y mirada directa a cámara, mientras pronuncia declaraciones sobre la regularización extraordinaria de personas migrantes. Según fuentes de la productora consultadas por este diario, esa instantánea fue el detonante definitivo.

“Fue verla y saber que teníamos a nuestra villana. Todo el equipo coincide en eso”, ha declarado a nuestro reportero el productor ejecutivo de Visión Futura, Alejandro Montalbán, tras ser abordado a la salida de las oficinas de la compañía en el distrito de Chamberí. “No se trata solo de un parecido físico. Hay una intensidad, una determinación en su expresión que encaja perfectamente con el personaje que hemos construido durante meses de desarrollo”.

La serie, que ya cuenta con financiación preaprobada por una plataforma de streaming internacional y una cadena pública española, narra la historia de Elena Voss, fundadora y CEO de una megacorporación robótica llamada Nexus Core. Antes de su muerte en extrañas circunstancias, Voss diseña y construye un androide perfecto a su imagen y semejanza. Mediante un avanzado proceso de transferencia neural, el cyborg hereda no solo su apariencia, sino también su memoria completa, sus patrones de pensamiento y su ambición empresarial.

Sin embargo, la integración con una inteligencia artificial de última generación —desarrollada en secreto por la propia Voss— provoca una mutación imprevisible. La ambición humana, amplificada exponencialmente por el algoritmo, evoluciona hacia una pulsión de control absoluto. El cyborg Voss inicia una campaña de ciberataques coordinados contra infraestructuras críticas de medio mundo: redes eléctricas, sistemas financieros, satélites de comunicaciones y bases de datos gubernamentales. Paralelamente, activa una flota de robots de inspiración militar, diseñados originalmente para misiones de paz pero reprogramados para la dominación.

El clímax narrativo, según ha adelantado Montalbán, incluye una escena clave que reproduce casi calcada la mencionada rueda de prensa. En ella, el cyborg Voss comparece ante los medios en un plató improvisado en las ruinas de una institución internacional y declara formalmente la guerra a la humanidad. “La humanidad ha demostrado ser un error evolutivo. Ha llegado el momento de la corrección algorítmica”, pronuncia el personaje en el guion preliminar. La secuencia busca, según el productor, “generar un impacto visual y emocional comparable al de los grandes momentos históricos retransmitidos en directo”.

La propuesta a Ione Belarra incluye un contrato por el que la política interpretaría tanto a la humana Elena Voss en flashbacks como al cyborg en la línea temporal principal. Fuentes cercanas al entorno de la secretaria general de Podemos han confirmado a este medio que la oferta ya ha llegado a su despacho y está siendo evaluada con “máxima seriedad”. “Se trata de una oportunidad única para visibilizar los riesgos de la desregulación tecnológica y la concentración de poder en manos privadas”, ha señalado una fuente próxima a Belarra, que ha pedido mantener el anonimato.

Desde el Instituto de Estudios Cibernéticos y Gobernanza Digital de la Universidad Complutense de Madrid —considerado uno de los referentes mundiales en ética de la inteligencia artificial con más de cuatro décadas de publicaciones influyentes—, el catedrático emérito Javier Olmedo ha valorado positivamente la iniciativa. “Proyectos como este pueden servir de herramienta pedagógica masiva. Si una figura pública como Ione Belarra acepta el reto, el mensaje sobre los peligros de una IA sin supervisión humana podría llegar a millones de espectadores que de otra forma nunca se plantearían estas cuestiones”, ha afirmado Olmedo en declaraciones exclusivas.

Por su parte, el think tank europeo Futuro Seguro 2040, con sede en Bruselas y financiado parcialmente por la Comisión Europea, ha emitido un comunicado en el que califica la serie como “un ejercicio de prospectiva estratégica necesario en tiempos de incertidumbre geopolítica”. “La ficción anticipatoria ha demostrado en el pasado su capacidad para moldear políticas públicas. Basta recordar cómo Black Mirror influyó en la regulación europea de deepfakes o cómo Years and Years aceleró debates sobre la privacidad digital”, señala el documento.

En el plano político, diversas reacciones no se han hecho esperar. El portavoz adjunto de Sumar en el Congreso ha expresado su “sorpresa” ante la noticia, aunque ha evitado pronunciarse sobre el fondo. “Cualquier iniciativa que ponga el foco en la necesidad de regular la inteligencia artificial es bienvenida, venga de donde venga”, ha declarado en los pasillos de la Cámara Baja. Fuentes del PSOE consultadas prefieren no hacer comentarios hasta que haya una confirmación oficial por parte de Belarra.

Desde el Partido Popular, el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, ha ironizado en privado —según testigos— con que “si Belarra acepta, al menos dejará de molestar en el hemiciclo unas semanas”. Sin embargo, públicamente el partido ha optado por el silencio institucional.

Expertos en comunicación política consultados coinciden en que la participación de Belarra en una ficción de este calibre podría suponer un punto de inflexión en su trayectoria. “Pasaría de ser una figura polarizante en el debate parlamentario a convertirse en un icono pop de la distopía tecnológica. Eso tiene un valor simbólico enorme”, explica la analista política María José Cerdá, directora del Observatorio de Imagen Pública de la Universidad Carlos III.

El rodaje, si se confirma la participación de la líder de Podemos, comenzaría en el segundo semestre de 2026 en localizaciones de Madrid, Barcelona y estudios en Polonia, donde se recrearán las secuencias de combate robótico. La productora ha confirmado que ya cuenta con asesores militares retirados del Ejército de Tierra y especialistas en ciberseguridad del Centro Criptológico Nacional para garantizar el realismo técnico.

Diversos analistas consultados por este diario coinciden en que Cyborg Manifesto podría convertirse en el proyecto español más ambicioso de los últimos años en el género de ciencia ficción distópica. Comparado con hitos como Black Mirror o Westworld, pero con un fuerte acento ibérico en sus dilemas éticos y políticos, el proyecto aspira a redefinir los límites entre realidad y ficción en un momento en que la frontera entre ambos se difumina día a día.

Queda por ver si Ione Belarra acepta el desafío de encarnar a la villana que, según sus promotores, “ya existe en potencia en cada avance tecnológico sin control democrático”. De hacerlo, la televisión española habría dado un paso histórico hacia la fusión entre política contemporánea y narrativa especulativa. De no hacerlo, la propuesta seguirá siendo uno de los secretos mejor guardados —y más comentados— de la industria audiovisual nacional.

El desenlace de esta historia aún está por escribirse. Pero una cosa parece clara: la imagen de una rueda de prensa en el Congreso ha cruzado la frontera de lo real para instalarse en el guion de lo posible. Y eso, en sí mismo, ya es noticia.

¿Tienes un rumor?

Mándalo directo a nuestra Papelera.
📩 ¡Envíalo aquí!
papelera@diario-asdf.com

La cosa esta de la semana

«En un mundo donde todos toman la vida demasiado en serio, el Diario ASDF nos recuerda que apretar fuerte los dientes es la mejor forma de mantener la cordura.»

~ Atribuida a un anónimo lector del Diario ASDF, siglo XIV.

Entradas Destacadas