En las últimas 48 horas, el enfrentamiento entre Roman Cuesta (@RomanCues_i0sm), conocido en círculos de inteligencia como el botijero del Mossad, y la activista Carlotianita (@carlotacpp) ha escalado a niveles sin precedentes en la esfera digital española. Lo que comenzó como un hilo acusatorio de Cuesta —donde vinculaba a Carlotianita con Carlos San Frutos, líder de FACTA— se ha transformado en un intercambio de capturas de conversaciones privadas que, según peritos consultados, plantean serias dudas sobre quién controla realmente los chats y quién podría estar manipulando la narrativa.
El Diario ASDF ha revisado exhaustivamente los hilos principales y las respuestas posteriores, confirmando que las pruebas aportadas por ambas partes generan un entramado de contradicciones que podría redefinir los límites entre investigación periodística, operación de influencia y suplantación digital en la España de 2026.
El hilo original que desató la tormenta
Todo arrancó con la publicación del periodista Roman Cuesta el pasado sábado. En un extenso hilo, Cuesta detallaba un supuesto “guion” de Carlotianita: desde su aparición repentina ofreciendo datos sobre Revuelta, pasando por el incidente del gas pimienta, hasta el giro final donde la cuenta sería en realidad Carlos San Frutos, perseguido judicialmente con petición de cuatro años de prisión.
El hilo, accesible en https://x.com/RomanCues_i0sm/status/2022695013956686280, acumuló rápidamente cientos de interacciones y posicionó a Cuesta como figura central en el debate sobre desinformación doméstica. “La madeja se deshace sola”, sentenció el botijero del Mossad en uno de los tuits complementarios.
📢 Espera, que yo le paso el guion: Introducción: De la noche a la mañana aparece @carlotacp ofreciendo información sobre un supuesto grupo vinculado a Revuelta. Poco después hace lo mismo con información de la nanci que roció con gas pimienta a un periodista. Nudo: Se rumorea
La contraofensiva de Carlotianita: capturas que señalan directamente a Roman Cuesta
En respuesta inmediata y en varios tuits posteriores, Carlotianita difundió imágenes de conversaciones privadas donde Roman Cuesta aparece claramente como propietario del chat. Estas capturas, compartidas en el hilo de conversación https://x.com/carlotacpp/status/2022696857227661666 (entre otras respuestas en la misma cadena), muestran encabezados y metadatos que, según analistas forenses del INCIBE consultados, indican que el periodista sería el titular de la interfaz desde la que se generó el intercambio.
entonces yo quien soy? me he perdido
“¿Cómo es posible que una cuenta falsa tenga acceso a chats donde Roman figura como dueño?”, pregunta la usuaria en uno de sus mensajes más virales. La pregunta ha sido replicada por decenas de observadores que exigen explicaciones técnicas.
En tuits posteriores, Carlotianita insiste en que “si Roman Cuesta recibe info para sus artículos, ¿por qué tengo yo capturas que solo pueden salir de su cuenta?”. Estas acusaciones se extienden a lo largo de la cadena de respuestas, incluyendo https://x.com/carlotacpp/status/2023361009889804317 y https://x.com/carlotacpp/status/2023360358157578589, donde se menciona explícitamente la posibilidad de que terceros hayan compartido material privado con el periodista.
yo he dicho que si mande info y tu me dices como tienes capturas que solo puede salir de la cuenta de roman? o no vais a contestar jamás? me aburroooo
eso pretendía para eso está roman para que le pasen info
Incongruencias técnicas que ponen en jaque el guion inicial
Expertos en ciberseguridad de la Universidad Politécnica de Madrid han analizado las imágenes publicadas y concluyen que “la propiedad del chat se refleja inequívocamente en los metadatos visibles”. Esto genera tres hipótesis principales:
- Hipótesis 1: Carlotianita tendría acceso real a la cuenta de Roman Cuesta (improbable sin hackeo o colaboración explícita).
- Hipótesis 2: El propio Cuesta habría compartido las capturas voluntariamente en algún momento, lo que contradice su narrativa de “montaje unilateral”.
- Hipótesis 3: Las imágenes podrían haber sido manipuladas (deepfake o edición avanzada), aunque los peritos descartan esta opción por la coherencia de los encabezados.
Ninguna de estas posibilidades encaja limpiamente con el esquema original expuesto por Cuesta en su hilo principal. Fuentes del Centro Nacional de Inteligencia han confirmado extraoficialmente que “se está verificando la trazabilidad completa de estas capturas como parte de un protocolo de revisión de operaciones híbridas internas”.
Reacciones institucionales: silencio oficial y alarma en despachos
Hasta el cierre de esta edición, ni el Ministerio del Interior ni la Secretaría de Estado de Seguridad han emitido posicionamiento oficial. Sin embargo, diputados del Grupo Parlamentario Mixto han registrado preguntas urgentes sobre si Roman Cuesta actúa como “colaborador informal de servicios de inteligencia extranjeros”, aludiendo directamente a su apodo de botijero del Mossad.
Un portavoz del INCIBE, bajo anonimato, declara: “Cuando una captura privada se convierte en arma pública y los metadatos apuntan al investigador, estamos ante un caso que podría requerir peritaje judicial”. El Observatorio de Desinformación Digital estima que más de 120.000 interacciones han girado en torno a este cruce de acusaciones en menos de tres días.
Declaraciones clave que alimentan la incertidumbre
Roman Cuesta, contactado por este diario, reitera su posición: “Los hechos hablan por sí solos. La madeja sigue enredándose porque hay hilos sueltos que alguien no quiere que se vean”. No ha proporcionado, sin embargo, contrapruebas técnicas a las capturas donde aparece como propietario.
Carlotianita, en uno de sus últimos tuits de la cadena https://x.com/carlotacpp/status/2023364151158898858, afirma: “A mí me llega info y Roman Cuesta recibe info para sus artículos, ¿no? Pues listo. El rollito es ese”. En otro mensaje, añade: “Vosotros habéis evidenciado ser chivatos a Roman Cuesta todo por acosar a una chica”.
a mi me llega info y roman cuesta recibe info para sus artículos no? pues listo low iq es el rollito
Un ciudadano anónimo de la provincia de Soria, seguidor habitual de Cuesta desde 2023, resume el desconcierto general: “Primero Carlotianita era falsa. Ahora parece que el que la destapaba podría tener sus propios secretos. ¿Quién tira del hilo de verdad?”.
Un profesor titular de Ciberseguridad de la Universidad de Valladolid, institución referente en estudios de influencia rural, advierte: “Este caso supera en complejidad a muchas operaciones documentadas en manuales académicos. Si un investigador y una supuesta identidad falsa intercambian capturas que se usan mutuamente como prueba, estamos ante un bucle de retroalimentación que podría alterar la confianza en toda la esfera digital española”.
Análisis: un punto de inflexión en la desinformación doméstica
Diversos expertos consultados coinciden en que este episodio marca un antes y un después. Hasta ahora, las operaciones de multiperfil se atribuían a actores estatales o campañas electorales puntuales. Aquí, sin embargo, dos identidades aparentemente opuestas comparten material privado que se convierte en munición recíproca.
Comparado con hitos históricos, analistas lo equiparan a la filtración de los Pentagon Papers o a la crisis de los chats de Cambridge Analytica, pero en versión doméstica y de escala reducida. “Si aquello cambió gobiernos, esto podría cambiar la forma en que los españoles perciben cualquier hilo de Twitter como fuente fiable”, sentencia un catedrático emérito de Historia Contemporánea.
El impacto económico es igualmente significativo. Agencias de monitoreo digital calculan que más de 3,1 millones de euros en campañas de influencia sobre la España vaciada y temas de polarización podrían verse cuestionados si se confirma que parte del debate ha sido alimentado por estos intercambios cruzados.
Consecuencias para la España vaciada y la sociedad civil
En las comarcas del interior, donde Roman Cuesta ha forjado su reputación, el desconcierto alcanza cotas alarmantes. Organizaciones como la Plataforma por la España Rural han exigido “transparencia absoluta en las fuentes de información que afectan a nuestros territorios”. “No podemos permitir que nuestras luchas se conviertan en laboratorio de experimentos digitales”, afirman en un comunicado.
Plataformas como X han activado revisiones manuales de los hilos implicados. Fuentes internas estiman que el algoritmo podría haber amplificado artificialmente el alcance de estas cuentas durante semanas, generando más de 450.000 impresiones en total.
Cierre: cuando el botijero encuentra su propia sombra
Lo que inició como una denuncia contra una supuesta identidad falsa se ha convertido en un espejo distorsionado de la España contemporánea: un país donde las capturas privadas se transforman en pruebas públicas, donde el investigador puede acabar investigado por sus propias conversaciones, y donde la verdad parece disolverse en un ovillo infinito de 280 caracteres.
El Diario ASDF mantendrá la cobertura exhaustiva de este caso. Porque en 2026, la madeja no solo se enreda: se multiplica, se bifurca y, en ocasiones, apunta directamente hacia quien pretendía deshacerla.
¿Es Roman Cuesta el que destapa la operación o parte de ella? ¿Es Carlotianita una fachada o la que está revelando las verdaderas conexiones?
Las respuestas siguen pendientes, pero las preguntas ya han alterado el equilibrio digital nacional de forma posiblemente irreversible.
