Madrid, 7 de febrero de 2026 – La analista política Sarah Pérez Santaolalla ha emitido esta tarde un desmentido categórico ante las supuestas declaraciones que se le atribuyen desde primeras horas de la mañana y que han alcanzado ya más de 1,2 millones de visualizaciones en distintas plataformas digitales. La frase “Páncreas solo tienen los hombres, financiarles a ellos la salud, es discriminar a las mujeres”, presentada como cita textual suya, ha generado una oleada de indignación, memes y posicionamientos institucionales que han puesto en jaque la credibilidad del debate público sobre igualdad de género en el ámbito sanitario.
La analista, conocida por sus intervenciones en tertulias radiofónicas y paneles televisivos de máxima audiencia, ha calificado el bulo como “una operación de descrédito premeditada” y ha anunciado que está valorando acciones legales contra los responsables de su difusión masiva.
Origen y viralización del bulo
La polémica comenzó alrededor de las 8:47 de la mañana cuando la cuenta @Marga_PSOE publicó una imagen con fondo rosa corporativo y la frase presuntamente pronunciada por Pérez Santaolalla durante una tertulia matinal no identificada. La publicación incluía el hashtag #FeminismoRadical y la mención directa a la analista, lo que facilitó su rápida propagación.
En menos de tres horas, la captura fue retuiteada por perfiles de muy diverso espectro ideológico: desde cuentas abiertamente feministas que la condenaban con vehemencia hasta perfiles conservadores que la utilizaban como ejemplo de “exceso ideológico”. Según datos facilitados por herramientas de monitorización de redes consultadas por este diario, el pico de interacciones se produjo entre las 11:15 y las 13:40, momento en el que la frase ya figuraba en más de 47.000 publicaciones originales y había sido incluida en al menos 312 hilos de discusión de más de 50 respuestas cada uno.
Reacción inmediata de la analista
A las 14:22, Sarah Pérez Santaolalla publicó el siguiente mensaje en su cuenta verificada de X:
“Para los idiotas que se creen este tipo de informaciones: es falso y es muy grave atribuir palabras que jamás he dicho. Vaya panda de canallas sois frivolizando con cualquier enfermedad. Dais asco.”
Para los idiotas que se creen este tipo de informaciones: es falso y es muy grave atribuir palabras que jamás he dicho. Vaya panda de canallas sois frivolizando con cualquier enfermedad. Dais asco
Minutos después añadió un segundo tuit más extenso:
“Y este es el problema de los bulos y de la información falsa. El 99% de las veces no entro a desmentirla por falta de ganas, tiempo y paciencia. Y se acaban saliendo con la suya. Panda de delincuentes.”
Y este es el problema de los bulos y de la información falsa. El 99% de las veces no entro a desmentirla por falta de ganas, tiempo y paciencia. Y se acaban saliendo con la suya. Panda de delincuentes
Fuentes cercanas a la analista consultadas por Diario ASDF han confirmado que Pérez Santaolalla se encontraba participando en una reunión de trabajo cuando comenzaron a llegarle notificaciones masivas. “Estaba literalmente en una llamada con directivos de un medio cuando le empezaron a llegar capturas. Su primera reacción fue de incredulidad absoluta”, ha explicado una persona de su entorno bajo condición de anonimato.
Contexto político y sanitario del supuesto comentario
Aunque la frase ha sido desmentida, su contenido ha abierto un debate paralelo sobre la asignación de recursos en el Sistema Nacional de Salud y la percepción de sesgos de género en las políticas sanitarias. Diversos expertos consultados coinciden en señalar que el páncreas, como órgano presente en ambos sexos, no debería ser objeto de controversia ideológica. Sin embargo, el hecho de que la cita falsa haya logrado instalarse en el imaginario colectivo durante varias horas revela, según analistas, una polarización extrema en torno a cualquier discusión que involucre salud, género y dinero público.
El Instituto Nacional de Estadística Sanitaria (INES) publicó hace apenas seis semanas un informe que revelaba que los trastornos pancreáticos crónicos afectan en proporción ligeramente superior a varones (52,7% frente a 47,3%), dato que algunos sectores han interpretado como prueba de una “desigualdad histórica” en el acceso a tratamientos preventivos. Otros expertos, sin embargo, atribuyen la diferencia a factores de estilo de vida y consumo de alcohol, y no a discriminación estructural.
Posicionamiento de instituciones y partidos
El Ministerio de Igualdad emitió a las 15:10 un comunicado breve pero contundente:
“Cualquier afirmación que sugiera que un órgano vital pertenece exclusivamente a un sexo constituye un atentado contra la dignidad humana y contra los principios de igualdad recogidos en nuestra Constitución. Condenamos con firmeza la instrumentalización de enfermedades graves con fines políticos.”
Por su parte, la portavoz parlamentaria de Unidas Podemos, Irene Montero (en su actual condición de eurodiputada), publicó en su cuenta:
“Si alguien ha dicho eso, representa lo peor del feminismo liberal descontextualizado. La lucha por la igualdad no pasa por negar la biología compartida. Punto.”
Desde el Partido Popular, el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, aprovechó para criticar “la deriva de ciertos sectores del progresismo que han convertido la sanidad en un campo de batalla ideológico”.
Incluso la Real Academia Nacional de Medicina, en un gesto poco habitual, emitió una nota recordando que “el páncreas es un órgano endocrino y exocrino presente en todos los mamíferos superiores sin distinción de sexo, y su financiación debe regirse por criterios estrictamente clínicos y epidemiológicos”.
Testimonios de ciudadanos y expertos
En las calles de Madrid, Barcelona y Sevilla, equipos de este diario han recogido reacciones espontáneas durante la tarde.
María José, auxiliar de enfermería de 48 años en el Hospital 12 de Octubre, declaró:
“Yo llevo veinte años viendo páncreas de hombres y mujeres todos los días. Si alguien cree que solo los tienen los hombres, debería venir a hacer una guardia conmigo un sábado por la noche.”
Por su parte, el catedrático emérito de Endocrinología de la Universidad Complutense, doctor Armando Villalba Cifuentes, ofreció una valoración más académica:
“Estamos ante un caso paradigmático de desinformación que afecta directamente a la confianza en las instituciones sanitarias. Si una afirmación tan grotesca puede circular sin freno durante horas, imaginemos qué ocurrirá con debates realmente complejos como la financiación de terapias CAR-T o los cribados genéticos.”
Una fuente cercana al equipo de la vicepresidenta segunda del Gobierno ha asegurado que en la reunión de crisis celebrada esta tarde se barajó la posibilidad de incluir en el próximo paquete legislativo una enmienda específica contra “la difusión intencionada de pseudociencia de género con impacto sanitario”.
Análisis: un antes y un después en la gestión de bulos sanitarios
Diversos observatorios de desinformación consultados coinciden en calificar este episodio como uno de los más graves de los últimos dieciocho meses. El Centro de Estudios sobre Fake News y Narrativas Tóxicas de la Universidad Carlos III estima que el alcance potencial del bulo, de no haberse desmentido con rapidez, podría haber alcanzado los 8,4 millones de usuarios únicos en territorio español antes del lunes.
Expertos en comunicación política consultados por este medio advierten que el caso Pérez Santaolalla podría suponer un punto de inflexión comparable, salvando las distancias, al escándalo de las “pastillas anticonceptivas que causan infertilidad masiva” de 2018 o a la falsa noticia sobre “el agua fluorada que reduce el coeficiente intelectual” que circuló en 2022.
“Estamos asistiendo al nacimiento de una nueva categoría de desinformación: la pseudociencia identitaria aplicada a órganos concretos”, ha declarado la doctora Laura Méndez Arenas, directora del Observatorio Europeo contra la Manipulación Sanitaria. “Primero fueron los genitales, luego el cerebro, ahora el páncreas. Mañana podría ser el bazo o la vesícula. El riesgo es que se normalice la idea de que la biología misma es un constructo político.”
Consecuencias a medio y largo plazo
Fuentes del Ministerio de Sanidad han confirmado extraoficialmente que se está preparando un informe monográfico sobre “el impacto de la desinformación de género en la adherencia a tratamientos oncológicos y crónicos”. Dicho informe, cuyo borrador ya circula en círculos técnicos, estima que la difusión de bulos como el presente puede reducir hasta en un 14% la asistencia a revisiones preventivas de páncreas entre población masculina de entre 45 y 65 años durante los próximos seis meses.
Paralelamente, la Plataforma de Pacientes con Patología Pancreática (PLAPP) ha convocado para el próximo miércoles una concentración silenciosa frente al Congreso de los Diputados “en defensa de la universalidad de los órganos vitales y contra su politización”.
Sarah Pérez Santaolalla, por su parte, ha anunciado que comparecerá este domingo en el programa “La Mirada Crítica” para abordar el asunto en profundidad. Según ha trascendido, exigirá que se le concedan al menos doce minutos ininterrumpidos para exponer su versión y denunciar “la maquinaria de linchamiento digital” que, a su juicio, amenaza la libertad de expresión en España.
Cierre
Lo que comenzó como una imagen maliciosa en una cuenta satírica ha terminado convirtiéndose en un espejo incómodo de nuestras fracturas sociales. La rapidez con la que una falsedad evidente puede instalarse en el debate público demuestra que la batalla por la verdad ya no se libra solo en los medios tradicionales, sino en el terreno movedizo de las notificaciones push y los hilos virales.
Mientras tanto, miles de pacientes pancreáticos, hombres y mujeres, continúan esperando citas, pruebas y tratamientos sin que sus órganos sepan de ideologías ni de tuits. Quizá ahí resida la verdadera urgencia: recordar que la salud no entiende de bulos, pero los bulos sí pueden dañar gravemente la salud.
